Skip to content Skip to footer

MI OBRAl

Statement

Trabajo desde el diálogo, no desde el dominio. La arcilla tiene su propia inteligencia y me lo hace saber — me impone un equilibrio, una base, un tiempo, y cuando intento forzar una forma, la zozobra. La pieza más auténtica nunca es la que imaginé sino la que se fue revelando mientras la trabajaba. A veces el horno devuelve algo completamente distinto a lo que entró, y entonces espero, lo miro de lejos unos días, hasta que entiendo lo que me quiso decir — y muchas veces se me impone.

No parto de bocetos ni de imágenes previas sino de algo más difuso: una tensión emocional, una pregunta que no alcanza su forma, algo que el cuerpo intuye antes que la cabeza. Trabajo con arcilla de chamote — un material que guarda la huella del tacto, de la presión, del tiempo transcurrido — y mis superficies no se terminan, se interrumpen, como las costas, como todo lo que en la naturaleza existe en perpetuo estado de devenir.

Me interesan las formas que sugieren sin definir, que evocan sin citar, que tienen una multiplicidad propia que una mirada no puede agotar. Cada pieza es única no porque lo decida, sino porque el proceso no se repite: la arcilla, el fuego y el tiempo son siempre co-autores.

Intento ser cómplice de la fuerza de la naturaleza, no imitarla. Solo seguir su élan.

Cada pieza es un ejemplar único. Sin series