BIOGRAFÍA
Virginia Perrone
Hay personas que no eligen su oficio: lo reconocen. Vir Perrone tenía diez años y manos en la arcilla cuando encontró su idioma. Se formó en el Colegio Nacional de Cerámica Fernando Arranz N°1 —institución fundacional de la disciplina en Argentina— y profundizó su práctica en el taller de Ingeborg Ringer, donde la técnica dejó de ser un destino para volverse punto de partida.
Trabaja en Buenos Aires como artista visual, directora de arte y curadora de espacios. Su medio principal es la cerámica escultórica —piezas únicas, ejemplares de colección, construidas en arcilla con chamote a baja temperatura con esmaltes con texturas casi geológicas. Paralelamente dirige instalaciones y escenografías fotográficas donde la misma mirada que modela arcilla compone espacios.
Su obra es la confluencia de dos fuerzas: el élan vital bergsoniano —el impulso que atraviesa todo lo vivo— y la energía telúrica que empuja volcanes, moldea costas y estratifica la roca. Una sola materia, dos corrientes. No imita la naturaleza: la continua. Cada pieza lleva esa energía a los espacios de quienes la eligen.
No imitar la naturaleza. Seguir su élan.
